Apóstoles de la Bondad

Inspiración carismática
del Beato Moisés Lira Serafín
Los Laicos Asociados Apóstoles de la Bondad, son un sueño del Beato Moisés Lira Serafín, quien, al fundar la Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, (1934) deseaba formar un grupo que completara la realización de la obra que ellas llevaban a cabo, que trabajaran seriamente en su propia santificación, poder y querer trabajar en una obra de asistencia a los más necesitados.
Una vez organizada esta obra de Caridad a modo de Congregación religiosa, el P. Moisés Lira tuvo en cuenta el grupo de laicos externo y trató de organizarlos también, como parte de la única obra de caridad, ya que, él llevaba en su mente y corazón la rama de colaboradores, como complementación de su Obra inspirada por Dios. “La Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada tendrá un grupo especial para extender el espíritu propio y completar su Obra de Caridad”. Este grupo, como dice el P. Moisés, es un empuje a la obra, pues podrá hacerse mucho bien por medio de ellos, deben tener una formación completa y decidida, necesitan estar bien enfocados en el amor a Jesús, vivir el espíritu de Infancia Espiritual, sentirse amparados y respaldados en todas sus actividades por la Congregación.

Los Apóstoles de la Bondad somos en la Iglesia, un grupo de cristianos, que, al impulso del Espíritu, seguimos a Jesucristo Hijo amado y complaciente del Padre, promovemos la comunión y colaboramos, haciendo extensivo el vivir conscientemente la filiación divina recibida en el bautismo. Nos nutrimos del Carisma y la misión de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada. Todo bautizado, laicos y ministros ordenados que se identifiquen con la espiritualidad, pueden pertenecer a los Apóstoles de la Bondad.
VISIÓN
Glorificar a Dios Padre, trabajando por la propia santificación, colaborando en toda obra de caridad donde haya necesidad, en la construcción de un mundo más justo y digno.
MISIÓN
Vivir plenamente nuestro ser de Bautizados, colaborando en la Iglesia en la extensión del Carisma de Infancia espiritual.
La pertenencia a este grupo implica un compromiso, lo fundamental es:
- Seguir los procesos de formación, participando activamente en una pequeña comunidad al Centro al que se pertenece.
- Hacer vida los elementos de identidad de los Apóstoles de la Bondad.
- Abrazar por amor la Cruz de cada día, comenzando por vivir evangélicamente el estado de vida al que hemos sido llamados.
- Siendo hostias vivas, ofreciendo la Eucaristía y comunión por los sacerdotes y las diversas vocaciones.
- Dar testimonio de fe y bondad, así como trasmitir el Evangelio.
- Compromiso en la construcción de un mundo más justo y digno.
Extender en la Iglesia, el Carisma de Infancia Espiritual y el amor a María Inmaculada, nuestra Madre.

Testimoniando la bondad
de Dios nuestro Padre.
Este compromiso se concreta, según las posibilidades de cada persona, en la experiencia y búsqueda de Dios, la vivencia fraterna con espíritu de familia, el proceso de formación en la espiritualidad, la dimensión apostólica con incidencia social y eclesial.
Para pertenecer a los Apóstoles de la Bondad, se requiere:
- Sentirse llamado a vivir la espiritualidad de la Infancia Espiritual, que vivió Jesús y nos heredó el P. Moisés Lira Serafín.
- Conocimiento y formación en la espiritualidad de Infancia espiritual.
- Acompañamiento espiritual a lo largo de la formación.
- Solicitar la incorporación, en primer lugar, al equipo coordinador local, para luego hacerlo llegar a la delegada y ser aceptado.
- Recibir los Estatutos de los Apóstoles de la Bondad.
- Expresar públicamente que se asume el compromiso de los Apóstoles de la Bondad.
- Recibir la insignia propia.
Espiritualidad
Por nuestro bautismo participamos del misterio pascual de Cristo. Siendo cada fiel laico, un discípulo misionero del Señor, sal de la tierra, luz del mundo y levadura que transforma la realidad desde dentro
Nos sabemos hermanos de todas las personas, promoviendo la santidad del pueblo de Dios. Seguimos a Jesús Hijo del Padre.

Camino espiritual
Vivimos agradecidos con el Padre porque, en su Hijo, nos ha hecho sus hijos y por el Espíritu Santo nos injerta en su vida de comunión.
Derramamos la Bondad y alegría al estilo de Jesús.
Tenemos como centro a Jesús Eucaristía.
Somos templos vivos del Espíritu Santo que Dios nos ha dado y que en nosotros mora. Nos dejamos guiar por Él, siendo dóciles a sus inspiraciones.
Vivimos el sacerdocio bautismal común de los fieles, haciendo el ofrecimiento diario de nuestra vida.
Hacemos todo en unión con María, buscamos su apoyo y protección. Tenemos para Ella un gran amor filial de verdaderos hijos. Es nuestra patrona principal en el misterio de su Inmaculada Concepción. Imitamos a María, la damos a conocer e invitamos a amarla como la mejor de las Madres.
Las virtudes características de la espiritualidad de Infancia Espiritual que nos comprometemos a alcanzar son: bondad, alegría, confianza y abandono.
Nuestra espiritualidad se nutre de: la Palabra de Dios, el Magisterio de la Iglesia, la Sagrada Liturgia y el Carisma de Infancia Espiritual.
Estamos llamados a vivir una profunda e íntima experiencia de Dios a través de: Oración Lectio divina Acompañamiento espiritual Vida sacramental, de manera especial la Eucaristía. Atención amorosa a Dios.
